La maniobra de Valsalva


La maniobra de Valsalva

(por el médico italiano Antonio María Valsalva) es cualquier intento de exhalar aire con la glotis cerrada o con la boca y la nariz cerradas. Se conoce también como test de Valsalva o método de Valsalva. La intención inicial de Valsalva era crear una forma de expulsar el pus del oído medio.

Una maniobra de Valsalva efectuada con la glotis cerrada tiene como resultado un drástico aumento de la presión dentro de la cavidad torácica, la parte del tórax que engloba a los pulmones y al corazón. En una exhalación normal, el diafragma se relaja, ascendiendo hacia la cavidad torácica, lo cual hace que aumente la presión en el interior de los pulmones y el aire sale expulsado. De esta forma, con la glotis cerrada el aire no puede escapar y aumenta la presión en la cavidad torácica hasta que el aire es expulsado o se vuelve a relajar el diafragma. Como efecto, se reduce el flujo sanguíneo dentro de la cavidad torácica, especialmente en las venas cercanas al atrio derecho del corazón.

Usos generales

La maniobra de Valsalva se usa como técnica de igualación de presiones en las práctica del buceo y en los pasajeros de los aviones para evitar barotraumas y molestias en el interior de sus oídos cuando varia la presión externa.

Para aplicar presión en las trompas de Eustaquio, lo más común es cerrar la nariz con los dedos, cerrar la boca e intentar exhalar con fuerza. Esta técnica funciona al aumentar la presión en la garganta, de forma que una pequeña cantidad de aire se mueve hacia los oídos a través de las trompas de Eustaquio, que conectan ambas zonas. Además, se aumenta la presión intratorácica.

La gente hace maniobras de Valsalva involuntariamente y sin darse cuenta cuando hinchan un globo o un balón o cuando hacen fuerza al pujar. El aumento de la fuerza torácicoabdominal también se da al toser, comer, tragar o estornudar.

También se realiza en técnicas de endoscopia a embarazadas para comprobar la rotura de bolsa. Es utilizada también en odontología para comprobar comunicaciones buco-sinusales después de una extracción quirúrgica de dientes en el maxilar superior. Asimismo se emplea para examinar pacientes con sospechas de que tengan hernias inguinales y/o lumbares.

La maniobra de Valsalva también tiene el efecto de aumentar la presión intracraneal y por ello está contraindicada en enfermedades como glaucoma, enfisema y otras enfermedades craneoencefálicas en las que un aumento de presión intracraneal las pueda perjudicar.