Archivos para 22 agosto, 2019

La grasa no se endurece cuando se hace ejercicio

  • Un mito que esclarece el coordinador de acondicionamiento físico de los Aztecas de la UDLAP.

El ejercicio tiene como propósito tener una calidad de vida saludable y mantenerse activo, pero los relatos sobran cuando se habla de adentrarse en este mundo y mucho más los consejos de personas que entrenan en un gimnasio, pero que no cuentan con una certificación que los avale, solo cuentan con su experiencia de dos o tres años practicando. Así que un experto alza la voz para esclarecer algunas dudas que circulan y dar algunos consejos básicos, como lo es el encargado del acondicionamiento del programa de fútbol americano de la Universidad de las Américas Puebla y múltiple certificado por varias instituciones en Estados Unidos.

Mito: primero hay que realizar ejercicios de cardio para quemar grasa y después rutina de pesas para fortalecer los músculos, de la forma inversa se endurece la grasa.

Realidad: se pueden combinar ambas actividades, porque cuando se construye músculo se están quemando calorías al mismo tiempo

Cuando se realiza alguna actividad física no solo se utiliza la grasa como elemento primordial para transformarlo en “combustible”, empleamos también los carbohidratos y las proteínas. De hecho, los carbohidratos –que se consumen- son la principal fuente de energía para las neuronas del cerebro, los glóbulos rojos y los músculos. Las proteínas nutren el músculo, aunque su función principal es darle estructura al cuerpo, es decir, son la materia prima para formar y regenerar nuestros tejidos.

La también especialista en medicina de obesidad explica que para poder adelgazar es importante el consumo equilibrado de los tres tipos de alimentos. “La grasa es energía almacenada, como una cuenta en el banco, mientras que los carbohidratos son el dinero en efectivo que llevan las personas en el bolsillo. Mientras se ingiere mucha cantidad de carbohidratos, el cuerpo no necesita utilizar la cuenta bancaria. Pero si se disminuye el consumo de ellos, utilizará la grasa almacenada para generar energía y como resultado se estará quemando y –por lo tanto¬– perdiendo tallas”.

Las calorías que se queman (gasto calórico total) dependen de cuatro elementos:

-Gasto energético basal (metabolismo basal)

-Gasto energético proveniente de la actividad física voluntaria

-Gasto energético proveniente de las actividades diarias

-Efecto térmico de los alimentos (calorías que se gastan en la digestión)

Consumo de grasas en reposo

La mayoría de las personas piensan que quemar grasa solo se consigue haciendo ejercicios. Pero diariamente también se puede lograr, y sin mover un dedo, a través del metabolismo basal. “Esto es el gasto energético diario que emplean los seres humanos; es decir, lo que un cuerpo necesita para funcionar. El metabolismo basal es directamente proporcional a la cantidad de músculo que tenemos. Es decir, entre mayor masa muscular tenga nuestro cuerpo, más calorías quemamos en reposo. De hecho, por cada kilo de masa muscular, se queman 30 a 45 calorías en reposo al día”.

Sin embargo, si no se práctica actividad física -sobre todo entrenamiento de fuerza (pesas)-, no se logrará una buena cantidad de masa muscular y el metabolismo basal será bajo, por lo que se quemarán pocas calorías en reposo durante 24 horas. “Si a esto se suman las pizzas, donas, pasteles y otros platos poco saludables, el resultado será que el cuerpo tiene más combustible del que puede quemar, generando tejido adiposo”.

Para eliminar grasa, la galena recomienda aumentar la masa muscular a través de pesas y realizar actividad física; además de mantenerse activo, caminar a paso rápido, utilizar las escaleras y no el ascensor, disminuir el tiempo sentado. “Para bajar de peso además de la hora en la cual haces ejercicio, hay otras 23 horas restantes que también son importantes”.

Falsos mitos sobre cómo eliminar la grasa

Muchas personas con sobrepeso aseguran que no pueden hacer pesas porque endurecerían la grasa que poseen. “Eso es totalmente falso. El músculo es músculo, y la grasa es tejido graso. Es imposible que uno se convierta en el otro. Lo que sí puede suceder es que el músculo cada día sea menor por la falta de actividad. Si la masa muscular disminuye no habrá lugar donde quemar esa grasa y hay que recordar que las mitocóndrias -que convierten ese tejido en energía- también se encuentran en los músculos”.